8 de febrero de 2009

La Apoteosis Necia


El viernes 6 tuve la inmensa suerte de asistir a la actuación de Berto Romero en Calasparra. Y digo inmensa suerte porque es lo único que me sale dada la sucesión de acontecimientos. Esta es la historia:

Hace como un mes que sabia de la actuación, porque desde que descubrí a este genial humorista en el programa de Buenafuente, me paso de vez en cuando por su blog, donde entre otras cosas se anuncian sus próximas actuaciones con la compañía "El Cansancio". Al ver que uno de los dos espectáculos que tiene programados para este invierno pasaba por mi pueblo, tuve claro que quería ir, pero no compré la entrada porque una semana antes, por cuestión de trabajo cambié una cita con mi dentista, sin otra opción que el día 6 a las 7 de la tarde. Siendo la actuación a las 9 y sabiendo de las largas esperas a las que me tiene acostumbrado el dentista, si a esto le sumamos el tiempo de camino desde Cehegin, iba a ser difícil estar allí a tiempo.

Llegado el viernes día 6, a las 7 estaba como un clavo en la sala de espera del dentista. Aunque demasiado nervioso para leer, pasé el tiempo hojeando las revistas y levantándome de vez en cuando a ver la orlas colgadas de la pared. Evidentemente estaba nervioso por la actuación, ...la del dentista. En esa situación pasé 50 minutos, hasta las 7:50 que me sentaron en el banco de tortura (no se me ocurre mejor eufemismo para la silla del dentista). La cosa se alargó hasta las 8:45 y puesto que por lo menos me quedaban otros 20 minutos de camino para volver a Calasparra, estaba seguro de que me iba a perder la actuación ya que entre otras cosas, sería difícil encontrar entrada.

A las 9:10 llego a Calasparra, voy directo al auditorio, aparco como puedo y corriendo llego a la puerta donde me encuentro un grupo de unas 10 personas y un cartel donde se lee "LOCALIDADES AGOTADAS". Lo primero que pensé era ¿qué hacia allí esa gente si el espectáculo ya había empezado y no quedaban entradas?, así que, para intentar averiguarlo dije "Vaya, se han agotado las entradas...", me respondieron que si pero en un momento, cuando ya me volvía resignado alguien me dice: "¿Buscas una entrada sólo?" a lo que respondí "Sí, sólo una", la gente de la puerta me señalan a dos chavales sentados en un banco, al parecer uno de ellos tenia una entrada y el otro no. En una actitud tipo "o entramos los dos o no entra ninguno" (¡¡que viva la amistad!!) el chaval me da la entrada, le doy los 10€ que cuesta y entro como las balas sin mirar atrás, por si de repente se acuerda del significado de la palabra "reventa". (Añado: Al día siguiente me enteré que a un amigo le llegaron a ofrecer 50€ por su entrada ...)

Una vez dentro, los acomodadores me preguntan "¿Te están guardando un sitio?", "no", respondo, "Pues en la segunda fila hay una butaca libre" ¡¡Jarrrllll!!, Como ha cambiado la situación, de casi rendirme a ver la actuación en las primeras filas. El regalo del destino no terminaba ahí, Berto, al verme entrar aprovechó para improvisar un poco conmigo, que si no me iba a enterar de nada por no ver el principio, que si había aparcamiento de sobra en las ruinas del mercado, yo le pedí perdón gesticulando y dije que venia del dentista señalando mis dientes, a lo que el dijo "¿Dientes?, yo también tengo dientes y estaba aquí a mi hora", tras preguntarme si estaba bien siguió con el espectáculo.

No lo he dicho, pero la obra se titula "La Apoteosis Necia". Un genial monólogo que incluye actuaciones musicales, como la canción "El Chándal", con Ivan Lagarto a la guitarra:



Hacia tiempo que no me reía tanto, con las prisas no entré al aseo y venia con ganas de mear desde Cehegin, casi hago literal lo de "mearse de risa".

Al terminar el espectáculo y vista que la alineación planetaria estaba de mi parte, decidí esperar a ver si Berto salia a firmar algún autógrafo y hacerme alguna foto con él, lo cual sucedió, muy amablemente nos fue recibiendo a todos los que esperamos, dándonos la oportunidad de estrechar su mano y tener una breve charla con él.

En la dedicatoria de mi autógrafo puso:

"Jose Luis. ¡A tiempo! Ni tarde ni pronto. ¡A tu hora!"

Que grande Berto ...

2 comentarios:

Miguel dijo...

Pero que suerte tienes! eso es tener una noche redonda tio, ni donuts ni herraduras, todo gracias al dentista!!!

Miguel Angel dijo...

...Y ya si te dejaron bien los dientes, miel sobre hojuelas! Que cachondo el berto... Vaya noche!! enterate si viene pa almeria :P
PS. Yo tb dejé las pegatinas q venían con la cámara de fotos hasta ver el programa de buenafuente aquel...