3 de febrero de 2009

Lecturas a Domicilio

Esta mañana de camino al trabajo, mientras ponía mis cinco sentidos en esquivar las "gracias" de los perros de mis cívicos vecinos, no he podido evitar fijar mi atención en el siguiente cartel pegado en algo parecido a la caja de controles de un semáforo:



Pongo la transcripción por si no se ve bien:

"LECTURAS A
DOMICILIO

Destinado a personas que
quieran escuchar a sus
autores preferidos y que
no puedan hacerlo. O sen-
cillamente, que quieran
distraerse "escuchando"
los textos escritos.
..."
No sé si será buen negocio, pero nada más que por la originalidad de la idea ya se merece una entrada.
Lo que mas me hace pensar del anuncio es los tipos de clientes a los que va dirigida la idea del negocio, según el cartel se distinguen claramente dos grupos:

  1. "Personas que quieran escuchar a sus autores preferidos y no puedan hacerlo": supongo que será la gente que no tiene quién le lea y los sordos, pero a ver cómo haces para que un sordo escuche las obras de sus autores preferidos.
  2. "O sencillamente, que quieran distraerse "escuchando" los textos escritos": Hedonistas de las artes escritas que huyen del cliché del lector que se deleita leyendo un buen libro, sentado en una mecedora, al lado de la chimenea, con una mantita extendida sobre el regazo, acompañados de la silenciosa compañía de un buen puro y una copa de licor sobre la mesita. Prefieren pagar por que alguien les quite del coñazo de leer el libro mientras ellos disfrutan de la lumbre, la mecedora, la mantita, el puro y el cubata.

1 comentario:

Miguel Angel dijo...

Vaya, que cartel mas curioso. Habrá nacido una nueva profesión? Una puntualización: ¿No será más útil para la gente ciega que quiera leerse un libro que no haya sido "traducido" al braille y no tiene a nadie que se lo lea? (los sordos saben leer perfectamente, si no pues lo que les faltaba ya) Aunque la idea del tio con la copa de coñac y el puro... no tiene precio! me lo imagino queriendo pagar un extra para que puedas usarlo de taburete para los pies, si es que hay que ser gandul macho... (¿habrá llamado alguien del segundo grupo?)